Miedo al rechazo femenino
Soy capaz de enfrentar cualquier reto en mi vida, soy un hombre muy exitoso profesionalmente, soy agradable y hasta simpático, pero a la hora de tener una relación con una mujer me encuentro a mí mismo, dudando de cómo hacerlo, como enfrentarla, que pasos debo seguir, y si me dice que no, creo que voy a morir, no creo poder superarlo.
No pocas veces nos vemos identificados con esta afirmación, y es que no importa lo habilidosos que seamos en el plano personal, y profesional, pareciera que a la hora de tratar de establecer una relación con una mujer, las cosas cambian y ya no somos los mismos.
Nuestra seguridad personal y la confianza en nosotros mismos parece que se nos alejan dejándonos solos. Cuando nuestra autoestima es baja y por cualquier motivo una mujer nos dice que “no”, sentimos que no valemos lo suficiente, que no somos capaces de agradarla, o que no tenemos nada que ofrecerle.
Pero que una mujer te diga que no, o no quiera darte un beso en algún momento determinado o no quiera salir contigo, o comprometerse en una relación puede deberse a innumerables motivos, que tienen que ver con ella, incluso más que contigo mismo, entre ellos por ejemplo encontramos:
*Que ya sale con alguien
*está comprometida
*acaba de salir de una relación dolorosa
*no es para ella el momento adecuado
*no es lo que ella quiere en el momento
La lista y los motivos pueden ser innumerables.
Muchas veces son nuestros propios miedos lo que nos impiden acercarnos a una mujer, y no solo me refiero a este miedo al rechazo, sino a comprometerme, o a salir golpeado nuevamente, más aún cuando hemos tenido experiencias anteriores que calificamos como intentos fallidos o fracasos, o cuando nosotros mismos acabamos de salir de una relación dolorosa.
Incluso cuando ella pueda decirte que no, no tiene nada que ver con lo que vales o no, sino simplemente que para ella no eres la persona adecuada o lo que ella busca en el momento, o incluso ella misma no sabe que es lo que quiere.
Es muy cierto que somos nosotros mismos los que nos ponemos barreras ante las diferentes circunstancias de nuestra vida, y esta es una de ellas.
Más allá de que ella me diga que no, soy yo el que me siento rechazado, o despreciado, son mis sentimientos y mi posición frente a la situación. Podemos deducir entonces que el rechazo en sí no es igual a mi miedo al rechazo, y esto es lo que hace la diferencia, cuando puedo asumir, que soy yo el que tengo una dificultad, puedo trabajar sobre ella, no se trata de dejar que las oportunidades se me sigan presentando y que por miedo, o porque soy yo quien obstaculizo mi camino o por las barreras que me he puesto no logre aprovecharlas.
Más que juzgarme duramente yo mismo por lo que puedo o no puedo hacer, por mi falta de habilidades para conquistar y acercarme a una mujer, es necesario evaluar la situación y plantearme…
¿Cómo puedo resolverlo?
¿De dónde proviene?
¿Cómo puedo evitar que este miedo al rechazo me paralice?
¿Cómo puedo evitar mi miedo al rechazo?
En este caso es importante trabajar sobre la seguridad en sí mismo, la autoconfianza y la autoestima, lo cual me darán las armas necesarias para enfrentar los diferentes retos de mi vida. Para lo que se hace necesario en muchos de los casos consultar con un profesional adecuado.
¿Te has encontrado frecuentemente a ti mismo diciendo o escuchando a tu pareja decir la trillada y conocida frase: “esta noche no mi amor, tengo dolor de cabeza”?
